En el S XIII en la ciudad italiana de Verona, tenía lugar un sangriento enfrentamiento entre dos familias rivales, Capuletos y Montescos. Este largo conflicto tuvo también su dimensión política; los Capuletos eran Güelfos – partidarios del Papa – y los Montescos Ghibellinos – partidarios del Emperador.
Cada nueva generación de Capuletos y Montescos se encargaba de continuar alimentando los resentimientos contra la familia rival, enceguecidos todos por un afán de venganza interminable.
En medio de esas circunstancias, un día sucedió lo más inesperado e increíble: Un amor fuerte como la muerte nació entre los jóvenes Giullietta Capuleto y Romeo Montesco.
Un amor que los llevó a arriesgar todo el uno por el otro.
A pesar de sí mismos, sus creencias, educación y lazos familiares, contra la mayor oposición imaginable; Romeo y Giullietta intentan todos los caminos posibles para alcanzar la felicidad de estar juntos.
La cruel dureza de corazón de sus familias no les deja más opción que un recurso desesperado: Asistida por el único amigo de ambos Giullietta toma una droga para fingir su muerte, con la idea de huir después a reunise con su amado.
Las noticias de este plan no llegan a tiempo a Romeo.
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Creyendo muerta a su amada, el joven Montesco decide poner fin a su propia vida y, junto al cuerpo de Giullietta, toma un veneno.
Ella despierta y muere junto a él.
Esta antigua historia basada en hechos reales sirvió como base a varias obras literarias italianas – muchas de ellas teatrales – durante los siglos XV y XVI.
En esas fuentes se basó Felice Romani en 1830 para escribir el libreto de “I Capuleti ed I Montecchi” (Capuletos y Montescos).
A su vez, una traducción al inglés de una de estas obras editada en 1562 llegó a manos del gran William Shakespeare, quien escribió la versión más difundida de esta historia.
Los estudiosos del tema consideran muy improblable que Bellini y Romani conocieran la obra de Shakespere. |